Este proyecto de decoración interior, trataba de convertir una vieja casa rural en un sitio ideal del alquiler vacacional.

La vivienda tenía una pupurri de mobiliario desfasado, estropeado y viejo. La casa estaba llena de escombros y en bastante mal estado pero el entorno y su estructura tenían mucho encanto. Sabíamos que con unos ligeros cambios en cuanto a decoración, se podría conseguir un lugar de retiro muy especial.  Conservamos algunas piezas de mobiliario y blanqueamos las paredes para conseguir más luz y ampliar los espacios visualmente.

La cocina y los baños sí se renovaron por completo.

Quisimos respetar el ambiente rústico de la vivienda añadiendo unas pinceladas de color en los detalles como en los textiles, decoración y mobiliario, pero mantuvimos la base muy neutral para conseguir más luminosidad en las estancias.

¿Qué les parece el resultado?