Una pareja joven de Galicia nos contrató para que adaptáramos su vivienda recién comprada a una vivienda vacacional.Una vivienda situado en medio de un barranco, recogido por montañas y con unas vistas al mar que dan puro envidia. Quisimos dar un aire fresco y ligero pero sin perder la esencia de los dueños, moderno y joven.

La vivienda estaba totalmente vacía, sin mobiliario, sin cocina ni siquiera iluminación. La terraza de tierra con algunas malas hierbas, pero con unas vistas impresionantes.

Diseñamos una cocina cómoda de color blanco, con sus electrodomésticos en acero inoxidable. Le dimos mayor calidez introduciendo la encimera, el aplacado y la barra de desayuno en madera a juego de sus taburetes.  Los taburetes elegidos fueron unos básicos de Ikea pero les pintamos las patas en blanco.

El salón en sus orígenes estaba totalmente revestido de espejo, obviamente los espejos dan sensación de amplitud, pero con tanto espejo más bien daba un aspecto un tanto vulgar. Optamos por quitar los espejos e introducir una técnica de tendencia del mundo del diseño interior llamado el “Halfpainted”.

Ubicamos una gran mesa de comedor con sus lámparas colgantes y las sillas icónicas Eames en color blanco con sus detalles de madera, muy propias del estilo escandinavo que tanto nos gusta para las viviendas vacacionales. Un estilo neutral pero sin dejar de tener personalidad y que pueda gustar al mayor número de personas posibles. Algo clave para abarcar y llegar a muchos futuros clientes.

Se diseñaron de tipos de dormitorios, uno principal con una cama doble, un tipo de habitación de hotel. Un dormitorio luminoso, pero con posibilidad  de bloquear la luz con estores totalmente opacos. Colores neutrales y calidez en las texturas, textiles y materiales naturales. Usamos mimbre, madera, lino…

El otro dormitorio fue diseñado como una habitación de invitados más jóvenes, por ello usamos un cabecero continuo pintado en la pared, una combinación de textiles más juveniles y algún vinilo divertido.